Turismo disminuye en Bolivia, La Senda Verde cambia de estrategia

Turismo disminuye en Bolivia, La Senda Verde cambia de estrategia
Turismo disminuye en Bolivia, La Senda Verde cambia de estrategia

Durante muchos años y hasta hoy en día La Senda Verde (LSV) ha dependido de los turistas extranjeros que visitan Bolivia para sostener al santuario y a sus más de 700 animales. Grandes sacrificios se han hecho para ello, por ejemplo, miembros de la familia de Vicky y Marcelo, propietarios de LSV, han tenido que donar construcciones que habían hecho para ellos en La Senda para dar a rentar por el bien de la sostenibilidad del santuario.

El turismo ha sido una buena estrategia de autosustentabilidad financiera, dado el panorama que no existen fondos públicos destinados a apoyar éste refugio de vida silvestre; y dada la ubicación privilegiada del lugar, al final del camino de la muerte, una de las atracciones turísticas más visitadas del país.

Pero nadie pensó que una actividad económica tan bella e inofensiva, como el ecoturismo, se convertiría en una amenaza para los intereses del actual gobierno boliviano. La economía generada por las personas que visitan sitios naturales no es ni cercanamente comparable a la economía generada por la explotación de los recursos naturales que allí se encuentran.

Han habido una serie de medidas adoptadas por el gobierno que han lacerado el ecoturismo en Bolivia significativamente, reduciendo la afluencia en algunos destinos, como Rurrenabaque, en un 50% en el 2017 comparado con el 2014. Algunas de las medidas que han perjudicado directa o indirectamente al ecoturismo en Bolivia son:

  • Decreto Presidencial no.2366 que abre a los parques nacionales a la exploración de recursos.
  • Una reducción del ya bajo presupuesto destinado a las áreas protegidas a través del SERNAP (Servicio Nacional de Areas Protegidas)
  • Ley minera no.845 que protege intereses mineros sobre derechos ambientales y humanos.
  • Proyecto de ley que busca legalizar los cultivos de coca fuera de áreas tradicionales de cultivo.
  • Proyecto de ley que busca abolir el estatus de intangibilidad de los parques nacionales para que se pueda concluir con la construcción de la carretera por el medio del TIPNIS.
  • Ingenio Azucarero San Buenaventura construido en las afueras del Parque Nacional Madidi, provocando una pérdida de 1,200 hectáreas de bosque primario en 3 años.
  • Falta de incentivo al turismo desde el gobierno, siendo que el mismo cuenta con muchos más recursos que en décadas pasadas.
  • Restricciones a turistas Israelíes por motivos políticos.
  • Requisito de visa a turistas americanos por razones políticas. Esta medida redujo el flujo de visitantes americanos en un 50%

La lista puede continuar. La Senda Verde se ha visto golpeada duramente estos últimos tres años, no solo porque la la afluencia de turistas es mucho más baja, sino porque están llegando cada vez mas animales debido al incremento de pérdida de hábitat como resultado de las mismas políticas. Estos animales tienen que comer, los nuevos necesitan encierros, esperar a que lleguen mejores días no es una opción. Es por eso que Vicky Marcelo y el equipo entero de La Senda Verde han comenzado a buscar otras fuentes de financiamiento.

―”Estamos apostado en la educación” comenta Vicky, ésta vez refiriéndose a la educación como una forma de generar recursos, no así únicamente para combatir el crimen contra la biodiversidad. “Estamos creando una maestría con una universidad para que los estudiantes puedan venir a estudiar aquí”.

LSV a compensado la baja en turismo promoviendo más visitas de colegios y universidades locales y a través del crowdfunding. Aún no es suficiente, La Senda Verde está en deuda y necesita buscar en otros sitios, buscar maneras de sostenerse y de ganar terreno en la lucha contra el crimen contra la biodiversidad.. “Necesitamos cambiar de estrategia” agrega Vicky.

Estudiantes de Ingeniería de la UTB visitando La Senda Verde

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